Me muero

Tengo un amigo con el que frecuentemente tenemos conversaciones telefónicas, de distintas temáticas, generalmente alejadas de lo trivial y que forman parte de una ocupación intelectual que circunvala el eje central de lo que consideramos importante. Compartimos en gran parte, el modo en que asumimos nuestra inmersión en el proceso de morir o lo que es lo mismo: la vejez.
Los amantes de las frases hechas, suelen repetir aquello de que empezamos a morir desde el momento en que nacemos. Como pensamiento filosófico, es una forma un tanto burda de decir que ciertamente la vida es una manifestación biológica finita. Se puede ser mucho más preciso, incluso filosóficamente hablando.
Pero sabemos que si la representamos (la vida) gráficamente, no se trata de una línea más o menos recta y descendente, tampoco una curva o campana de gauss sujeta a simetría entre la fase ascendente y la descendente, pero si podemos representarla con una curva donde la localización de la meseta o parte más alta está sujeta a multitud de variables. Igualmente, lo empinado que sea el descenso, estará sujeto también a muchas variables. Pero -al menos hasta el día de hoy- nada ni nadie puede impedir el descenso.
Algunos expertos en medicina colocan la cúspide de la meseta alrededor de los 40 años, con la llegada de la menopausia para las damas y la andropausia para los caballeros. No considero importante la cifra. Llega cuando llega y no es algo que hoy no está y mañana sí. Es un proceso de bordes bastante desdibujados. Un poco más abajo veremos su forma, su expresión, su geometría. También es bien cierto que por regla general, a esas edades mencionadas, aún no somos conscientes del todo. Eso llega más tarde.
Pero llegue cuando llegue, asumirlo es muy importante y sin duda, una condición indispensable para que ese proceso descendente, de por sí incómodo, no se vea agravado con tristezas, depresión y una especie de psicopatía “revoltosa” que solo hace que provocar dolor.

Mi amigo y yo a veces nos saludamos de un modo de humor negro, pero que en el fondo nace de una actitud de aceptación (que no resignación) del proceso.
Que noi, com ho portes, et vas morint adequadament? (Que chico! ¿Cómo lo llevas, te vas muriendo adecuadamente?)
Saludo aliñado con alguna risa y el bromeo subsiguiente.

Hay que saber escuchar la sabiduría del cuerpo que nos habla con elocuencia, enviándonos señales. Es de necios, no escuchar al amigo más próximo que tenemos en vida. Ese complejo sistema que componen desde células prácticamente de desecho, hasta otras tan evolucionadas como las de nuestro sistema inmunitario o las que componen nuestro sistema neuronal. Nunca miente.

  • Aparición de enfermedades relacionadas con la edad – cardiovasculares, cáncer, diabetes, osteoporosis, neurodegenerativas…
  • Disminución del rendimiento intelectual – agilidad mental, memoria, concentración…
  • Disminución del rendimiento sexual – disfunción eréctil, pérdida de potencia del órgano sexual (dureza, duración y eyaculaciones menos intensas), disminución de la libido y deseo sexual… Menopausia y consecuencias parecidas en la líbido y el deseo en las mujeres.
  • Trastornos del sueño – dificultad para conciliar el sueño, sueño no reparador, interrupciones de sueño nocturnas, pocas horas de descanso…
  • Incremento de grasa en la zona abdominal y en el torso.
  • Deterioro muscular – pérdida de masa muscular (sarcopenia), musculatura más débil (kratopenia) y pérdida de fuerza y velocidad (dynapenia).
  • Pérdida de energía, vitalidad e incremento del cansancio y la fatiga.
  • Trastornos emocionales – fluctuaciones del estado de ánimo, mal humor, pesimismo, irritabilidad, ansiedad, malestar habitual, depresión…
  • Disminución del rendimiento físico y deportivo y de la capacidad de recuperación.
  • Rigidez, molestias y dolores articulares y musculares.
  • Disminución del colágeno y la elastina – falta de elasticidad en la piel e incremento de arrugas.

Cuando empiezan a aparecer estos síntomas que anteceden a este párrafo, llega el momento de comenzar a cambiar el “chip vital”. Hay que llevar a cabo una corrección o actualización de programario del sistema operativo y siguiendo con el símil informático, desconectar los periféricos que ya no solo son poco útiles, sino una carga de mal llevar. Es el tiempo de las renuncias. Saber renunciar, repito, aceptando y no por resignación. Acentuando la importancia de aquellas cosas que quizás antes no eran primordiales y convirtiéndolas ahora en “activos” que enriquezcan nuestro nuevo modo de vivir. No pondré ni un solo ejemplo, porque la reflexión sobre esta cuestión de las renuncias es totalmente personal y distinta para cada persona.
El proceso de envejecer y morir, forma parte de la vida y si lo miramos detenidamente, suele ser tan o más largo que otros periodos igualmente importantes, como la niñez, la adolescencia, la juventud. Morir adecuadamente es vivir cada momento de la vejez, con sabias renuncias que no provoquen tristeza y con la plenitud que nos ofrece el privilegio de haber llegado hasta el momento presente. Inclusive, el hecho de vivir una vejez serena, se me antoja que puede ser un homenaje a aquellos que por cualquier circunstancia no pudieron alcanzar momentos semejantes.

Décadas

Una enfermera reza en los pasillos de la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Universitario Rafik Hariri el 15 de enero del 2021 en el sur de Beirut, el Líbano. Aunque la pandemia sigue devastando comunidades de todo el mundo, las campañas de vacunación y la vigilancia del virus podrían hacer que, a la larga, la COVID-19 se parezca más al resfriado común.
FOTOGRAFÍA DE DIEGO IBARRA SANCHEZ, GETTY IMAGES

A medida que la COVID-19 sigue su curso, el resultado más probable a largo plazo es que el virus SARS-CoV-2 se vuelva endémico en muchas partes del mundo y que circule constantemente entre la población humana, aunque causando menos casos graves de la enfermedad. Con el tiempo —dentro de años o incluso décadas—, la COVID-19 podría transformarse en una enfermedad infantil leve, como los cuatro coronavirus humanos endémicos que causan el resfriado.

El propósito de esta entrada, no es hacer un robo descarado o un copia y pega del artículo en National Geographic. Considéralo un toque de campanita para llamar tu atención e invitarte a leer la totalidad del artículo. PINCHA AQUÍ

Stop.

Aquí estamos. Tratando de recomponer un poco el equilibrio de la salud. Nada vírico (al menos de momento) pero sí con la eficacia orgánica en entredicho. Espero poder reactivarme pronto. Disculpas por no comentar, no publicar, no estar.
Lo que pueda aparecer en mi otro espacio (WP) simplemente es que estaba programado.


El día del lavado de manos

El 15 de octubre es la fecha que la OMS decretó para el Día Mundial del Lavado de Manos. Un hábito que debe ser parte de nuestra rutina diaria y a través del cual evitamos el contagio y propagación de muchas enfermedades, sobre todo en los más pequeños.

El objetivo de este día es procurar que en todo el mundo la práctica de la higiene de las manos sea algo regular, así podemos evitar la propagación de muchas enfermedades que atacan principalmente nuestro sistema digestivo, pero que puede terminar comprometiendo otras partes del organismo.

Pero el propósito de esta celebración no es sembrar en nosotros la germofobia, sino más bien servir de guía para saber cuáles son los momentos más importantes del día donde debemos lavar nuestras manos.

¿Qué  tan importante es lavado de las manos? La respuesta sencilla, es que nuestras manos son la principal herramienta de trabajo. Con ellas cocinamos, nos aseamos y hacemos un sinfín de otras actividades, permitiendo en muchos casos que entren en contacto con gérmenes, bacterias y sustancias que pueden ser nocivas para nuestra salud.

Para una persona normal esos momentos están asociados a la comida y cuando va al baño. En general, debemos asear nuestras manos cuando vamos a cocinar o comer y después de haber ido al baño o realizar un cambio de pañales a nuestro bebé.
Bien sabido es el gran protagonismo que ha tomado a partir de la Covid 19 en cuya prevención es un factor altamente determinante.

Fuente: https://www.diainternacionalde.com


En esto de los días mundiales, ya empieza a haber overbooking
Hoy, también es el día mundial de:
Día Mundial de la Mujer Rural
Día Mundial de la Ambliopía
Día Mundial del Bastón Blanco
Día Mundial de Concienciación sobre la Muerte Gestacional, Perinatal y Neonatal


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Reciclando que es gerundio

Tras una larga limpieza dentro de casa, lleno casi dos bolsas de botellas de plástico. Mientras las voy aplastando y lavando para dejarlas listas para ser recicladas comienzo a pensar si estas botellas pueden procesarse un número ilimitado de veces y algo me dice que no; que debe llegar un momento en que ya no pueden ser recicladas. ¿Cuántas veces será posible?

Leo en Science Focus:Lo primero que debemos saber es que los plásticos están compuestos de polímeros: largas cadenas de átomos que se crean combinando bloques llamados monómeros. Los monómeros forman una suerte de «unidad» que se repite en el polímero. Cuando se fabrican los plásticos, también se van agregando químicos como pigmentos, retardantes de fuego y antioxidantes, que son componentes que le dan al plástico color, resistencia y durabilidad.
Cuando se trituran los plásticos en centros de reciclaje, acaban pareciendose a granitos de arroz que  terminan por ser derretidos y luego se vuelven a moldear. Esto convierte al plástico en un producto más débil, pues los polímeros pierden fuerza, además los aditivos previamente colocados son casi imposibles de separar del resto de material. Todo esto hace que el plástico pueda reciclarse entre dos a tres veces más hasta que la calidad termine siendo mala para el uso cotidiano. No ocurre lo mismo, por ejemplo, con el aluminio o el vidrio, que son materiales más resistentes y no se degradan tanto al reciclarse, incluso se puede reciclar varias veces sin perder consistencia.
Es probable que en el futuro el proceso de reciclaje mejore y los métodos como la «despolimerización» se masifique. A su vez se buscará desarrollar productos químicos respetuosos con el medio ambiente los cuales tendrán la capacidad de poder ser separados de manera correcta.
Fuente (visto en): ScienceFocus  

La prueba

Todo ha salido bien.
Inclusive “ridículamente bien
Estos días estoy asistiendo a una Escuela de Verano que me ocupa
bastantes horas al día. Pronto retomaré la actividad en el blog.
Saludos!

La Escuela, es telemática ( o sea la sigo desde mi casa)